Necesito a alguien que me saque al mundo. Que desmorone mis escenarios, que acabe con mi rutina. Necesito de alguien que me haga sentir adrenalina, alguien que me contagie su ritmo de vida. Y aunque estoy contenta con mi tranquilidad, necesito que me apliquen electroshocks, que me hagan sentir... sentir viva. ¿Y porque "alguien"? Porque sola no puedo, no me animo, me da miedo como siempre, como todo. Porque necesito que me acompañen para saber que si me caigo, que si me equivoco ese "alguien" va a estar ahí sosteniendo mi mano e incentivandome a volver a intentarlo, sin miedo. Necesito de ese alguien, para sentirme valiente, o por lo menos un poco menos cobarde. Un alguien, que haga que me olvide del mundo, y que piense en mi, o en nosotros, en lo que está por venir, en lo que va a pasar, sin analizarlo, sin organizar todo, simplemente dejarme llevar, que el viento me guíe por los aires, flotar y dejar que las cosas pasen como tienen que pasar sin miedo a perder nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario