Hablemos de estereotipos. Explíquenme el porque de la necesidad que tiene la sociedad en ponerle un nombre, una etiqueta a todo, clasificar a cada ser humano. El lindo, el feo, el alto, el chichón de piso, la gorda, la flaca, el bagarto, la que esta tremendamente buena, el nerd, el o la friki.. y así hay cientos. Y lo peor es que todos se la dan de buenos, de sensibles, de que no juzgan y que no se fijan en lo físico. Hay muchos, y me incluyo, que realmente somos así, no juzgamos, sabemos apreciar al otro por lo que es y no por como se, como se viste o cuanta guita tiene. Y yo se que es eso es bueno, es una de las cosas que más me gustan de mi, mi forma de ser y pensar y relacionarme con los demás. El tema es que, prácticamente no sirve de nada ser así, lo único que aprendes de ser así, es que hay gente de mierda en la vida, mentirosa, falsa. Y lo cierto es que no nos vendría mal cambiar eso de la sociedad. No hay nada más lindo que te guste alguien por el simple hecho de que es una buena persona, con la que podes hablar y compartir o no pensamientos, que alguien te caiga bien por lo que es, por como enfrenta la vida y no por mero interés. Y no digo que no se valore a esa gente, solo digo que no siempre reciben lo que merecen, como amor. Porque siempre la gordita simpática (o no) es re buena amiga, pero no! ¿quien se enamoraría de ella? Pocos, o nadie. Y si hablo de esto, es porque estoy de ese lado de la linea. Soy la gorda, la fea que nadie se da vuelta a mirar, la que la única atención que llama es de aquellos idiotas que piensan que por uno tener el ánimo bajo o por ser algo débil pueden aprovecharse de vos, para satisfacer sus ganas de moverse cualquier cosa que camine. Pero no subestimen a la gente, porque la mayor parte del tiempo, aquellos que guardamos silencio, que parecemos tener miedo de todo (lo cual es verdad), aquellos indefensos, seremos lo que seremos pero no somos idiotas que se dejan manejar, o por lo menos no tendríamos que ser así. OJALA sea así.
Una vez alguien a quien quise - y quiero - mucho me dijo, que soy una mina de oro, una buena persona, que como yo hay pocas, que jamás cambie, que jamás pierda esa virtud mía de ser como soy, como quiero ser sin importar lo que otros, digan, piensen o hagan, que siga en la mía. Y yo - que soy lo menos ego de la tierra - empece a pensar que quizás tenga que ser un poco así, un cuota de amor propio es necesaria para seguir vivos. El problema es que aunque intentemos convencernos que lo que otros digan no importa, vivimos y somos partes de una sociedad y si la sociedad no te ve, no te acepta... estás solo.


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